Guía · Arreglos
Cómo poner precio a los arreglos de novia
Casi todos los precios de los arreglos se fijan por costumbre: lo que cobraba la modista anterior, lo que pide la tienda de la esquina, una cifra redonda que parecía razonable. El precio que mantiene rentable un taller empieza en otro sitio: cuánto tarda de verdad cada trabajo y cuánto te cuesta una hora de ese trabajo.
¿Por qué los arreglos pierden dinero?
Porque el precio es fijo y el tiempo no. Un dobladillo en un vestido liso de crepé y un dobladillo en una falda de tres capas con borde de encaje se llaman los dos “dobladillo”, pero uno lleva una hora y el otro un día. Cuando los dos tienen el mismo precio, el segundo lo paga el beneficio del primero, o no lo paga nadie.
Los trabajos pequeños esconden el problema. Una prueba extra que no estaba en el presupuesto, un recogido de cola rehecho porque la novia cambió de idea, diez minutos de vaporizado que nadie cobra: cada uno es poco, pero juntos son una gran parte de la semana del taller.
¿Sobre qué tarifa por hora se debe construir el precio?
No sobre el sueldo de la modista. La tarifa que cobras tiene que cubrir:
- El sueldo de la persona que hace el trabajo, más las cargas sociales del empleador.
- Los gastos generales: alquiler, máquinas, luz, software, las horas en el mostrador y al teléfono.
- El tiempo que no se vende: pruebas, consultas, descoser un error, esperar a la novia.
- El beneficio, para que el taller aguante un mes flojo y pueda pagar una máquina nueva.
Suma estos costes en un mes normal y divídelos entre las horas de arreglos que vendes de verdad en ese mes, no entre las horas que el taller está abierto. El resultado suele ser mucho más alto de lo que esperan las tiendas, y de eso se trata: es lo que cuesta de verdad ese trabajo. La guía de costes aplica la misma lógica a un vestido completo.
¿Cómo sé cuánto tarda cada trabajo?
Cronométralo durante unas semanas. En cada arreglo, apunta el trabajo, el vestido (tela, capas, encaje o pedrería) y los minutos que llevó de principio a fin, incluidos el prendido y el planchado. Después de veinte o treinta trabajos tienes tus propias cifras: cuánto lleva un dobladillo sencillo, cuánto más uno de varias capas, cuánto añade un dobladillo con encaje.
Tus cifras valen más que cualquier tabla de fuera, porque incluyen tus máquinas, tus modistas y los vestidos que de verdad compran tus novias. Vuelve a medirlas cuando cambie el equipo o el tipo de vestidos que vendes.
¿Qué va en la tarifa?
Los trabajos que haces cada semana, con precio según tu tiempo medido y tu tarifa por hora, y con lo que hace variar el precio:
- Dobladillo, según el número de capas, con una línea aparte para bordes de encaje o pedrería y para la cola.
- Meter o sacar de costados o de corpiño, más caro cuando las costuras llevan ballenas, forro o pedrería.
- Tirantes y mangas: añadir, acortar o quitar.
- Recogido de cola, según el número de puntos.
- Trabajos pequeños: una cremallera, botones, una presilla, copas cosidas, planchado y vaporizado.
Lo que depende del vestido (mover encaje, rehacer un corsé, remodelar una falda) no va en la tarifa. Se presupuesta después de la primera prueba, con el vestido puesto en la novia y prendido con alfileres.
¿Cómo presupuesto un arreglo complejo?
- Primero prende el vestido sobre la novia. Nunca presupuestes un trabajo complejo a partir de una foto o con el vestido en la percha.
- Escribe cada trabajo en su propia línea con su tiempo y su precio, para que la novia vea lo que paga y pueda quitar una línea.
- Añade las pruebas que necesita el trabajo. Un cambio grande necesita una segunda prueba; inclúyela en el presupuesto.
- Acuérdalo por escrito antes de cortar, con un anticipo en los trabajos en los que compras materiales o descoses encaje.
¿Cómo gestiono los cambios y las pruebas extra?
Di desde el principio qué incluye el presupuesto: qué trabajos, cuántas pruebas y el planchado final. Todo lo que la novia añada después es una línea nueva con su propio precio, acordada antes de hacerla. Una novia rara vez se queja de pagar un cambio que ella pidió; se queja de un total que creció sin que ella lo supiera.
¿Cómo ayuda SewingERP?
En SewingERP cada arreglo es un trabajo en la ficha de la novia, vinculado a su vestido si quieres, con una descripción, un precio, una fecha de entrega, la modista asignada, notas y fotos adjuntas. Unos botones de relleno rápido escriben las descripciones habituales (acortar, meter de cintura o de pecho, cremallera, encaje, piedras). El trabajo pasa de abierto a en curso, listo y entregado, su precio se suma al saldo de la novia, y los arreglos atrasados aparecen en la lista “Lo que está atascado hoy” del panel.
SewingERP no cronometra los arreglos: las horas por etapa que registra corresponden a los vestidos que pasan por las etapas de tu taller. Para los arreglos, cronometra a mano unas semanas de trabajos como se explica arriba y convierte los resultados en tu tarifa. Los arreglos están incluidos en todos los planes, Salon incluido.
Preguntas
¿Cuánto debería cobrar por los arreglos de un vestido de novia?
Parte del tiempo que el trabajo lleva de verdad en tu taller, multiplícalo por una tarifa por hora que cubra sueldos, cargas sociales, gastos generales y beneficio, y suma los materiales. Así obtienes un precio que se paga solo. Los precios de mercado cambian mucho entre países y ciudades, así que usa los precios locales para comprobar tu cifra, no como tu cifra.
¿Los arreglos deberían tener tarifa fija o presupuesto por vestido?
Las dos cosas. Una tarifa para los trabajos habituales (dobladillo, meter de costados, tirantes, recogido de cola) hace el mostrador rápido y coherente. El encaje, la pedrería, las faldas de varias capas y los corsés varían demasiado de un vestido a otro, así que se presupuestan después de prender el vestido con alfileres en la primera prueba.
¿Un dobladillo de novia es más caro que un dobladillo normal?
Normalmente sí, porque es otro trabajo: varias capas, a menudo encaje o pedrería en el borde que hay que quitar y volver a poner a mano, y una cola. Ponle precio según las capas y el acabado del borde, no como una sola línea llamada dobladillo.
¿Los arreglos deberían pagarse por adelantado?
Cobra una parte del precio al acordar el trabajo, sobre todo en los trabajos en los que compras materiales o descoses encaje, y el resto antes de devolver el vestido. Pon el presupuesto por escrito y haz que la novia lo confirme antes de cortar.